Cambios a la Ley de Tránsito están en firme

Las reformas a la Ley de Tránsito que se habían aprobado en primer debate hace algunos días, quedaron en firme ayer en segundo debate y solo resta su aprobación en La Gaceta para que entren a regir.

Con los cambios, un conductor podrá negarse a realizarse la alcoholemia; sin embargo, por esa negativa se le aplicará una multa de ¢306.850,21 y acumulará 6 puntos en la licencia. El sospechoso podrá impugnar el resultado solicitando una segunda prueba en un laboratorio, pero si la prueba sale positiva tendrá que pagar la multa así como la prueba de laboratorio.

Con ese puntaje de la licencia, el conductor tendrá que hacer un curso de sensibilización y reeducación vial para borrar la mitad de los puntos. La licencia se le renovará por 4 años y no por 6, una vez aprobado el curso.

Según lo indicó el M. Sc. Mario Durán, Viceministro de Reformas y Proyectos, este proyecto de reforma superó incluso una consulta en la Sala Constitucional. Por su parte, la Licda. Cindy Coto, Directora del Consejo de Seguridad Vial, explicó que en cuanto al tema de negarse a realizar la prueba de alcohol, se deberá generar un reglamento que complemente la reforma, pero se trabajará desde ya en esa herramienta jurídica para que se pueda aplicar lo antes posible.

Otro punto medular en la reforma, es la posibilidad de confeccionar partes impersonales, es decir multar sin la presencia del conductor, algo que será de un valor mayúsculo en el caso del mal estacionamiento, ya que muchas veces se estacionan vehículos frente a hidrantes o en zona amarilla o incluso en la acera y están quedando impunes. Con la reforma, las multas en estos y otros casos podrán ser más factibles, con lo que se espera inhibir la conducta de irrespeto de muchos conductores.

Durán también destacó entre los principales cambios en temas de seguridad vial la reforma que quita el beneficio a los conductores de motos pequeñas de circular con licencia B-1. El año pasado se vendieron 70.000 motos, eso quiere decir que se inscriben unas 200 motos diarias, solo para ese año 2016 se reportaron 199 motociclistas muertos, siendo el vehículo sobre el cual murieron más personas.

El exceso de ruido o de gases contaminantes también tuvo variaciones, tanto en sus parámetros de tolerancia, como en el monto de la multa. Así, el exceso de ruido pasó de una sanción de ¢21.992,68 a ¢306.850,21. Mientras que los gases contaminantes también tendrán un incremento en la sanción, al pasar de ¢51.316,25 a ¢306.850,21.

Estas dos multas al pasar a la categoría A, también implican acumular 6 puntos en la licencia.

El exceso de pasajeros también se podrá sancionar de manera directa con la reforma a la Ley. Actualmente, cuando en un vehículo viajan más ocupantes de los permitidos, se debe sancionar por no portar el cinturón de seguridad (ya que alguna o algunas personas no tienen cinturón para sujetarse). Una vez publicado el cambio en la Ley se sancionará directamente por exceso de capacidad, con una multa de ¢103.679,77.

Con algunas excepciones, ahora también se penalizará económicamente a quien lleve personas en los cajones de los vehículos tipo pick up y se impondrá una multa de ¢51.316,25 a la persona que desobedezca las instrucciones de un oficial de Tránsito.

Otro aporte son las sanciones a quienes lleven carga en los vehículos y no la cubran adecuadamente, como las vagonetas que transportan tierra y por falta de cuidado caen del vehículo algunos materiales que ponen en riesgo a otros conductores o causan daños a otros automotores.

Por último, se prohíbe la circulación de vehículos con polarizado tipo espejo o limosina, salvo polarización de fábrica que permita la visibilidad de adentro hacia afuera y viceversa del 100%.

Salir de la versión móvil