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Márquez: “Una cosa es tener poder mediático y otra utilizarlo en contra de alguien”

Marc Marquez entrevista marzo 2016

Esta charla con Marc Márquez (Cervera, 23 años) tuvo lugar hace unos días en la oficina de Honda instalada en el circuito de Losail, durante los últimos entrenamientos de MotoGP de pretemporada. Una semana después de aquello, la caravana entera del Mundial vuelve a llegar de forma escalonada a Doha, donde el próximo domingo se celebrará el primer gran premio de un curso que se adivina explosiva.

Por MotorSport

¿Cómo ha pasado este invierno?

“He descansado poco. Al acabar la temporada nos fuimos a Jerez a entrenarnos y después hice un campus con chavales en Lleida. También me lié otro año con el Superprestigio Dirt Track en Barcelona, luego participé en una carrera de motocross… En total descansé un par de semanas, desde el 20 de diciembre hasta el 3 o el 4 de enero, y ya volví a los entrenamientos, sobre todo a los físicos”.

¿Le ha dado muchas vueltas a cómo terminó el pasado Mundial?

“Puede que no me crea, pero no demasiadas. Yo le doy vueltas a las cosas cuando dependen de mí o cuando he cometido un error. Pero en este caso, como sé que no hice nada que no debiera, pues no”.

En algún momento, después de sentirse atacado por Rossi en la rueda de prensa de Malasia, se llegó a preguntar: ¿Seguro que quiero subirme a este tren y no echarme a un lado?

“En Valencia, por ejemplo, sabía que si terminaba el segundo o entre Valentino y Jorge sería el señalado independientemente de cómo hubiera terminado la carrera. Al final, todos somos pilotos. Uno puede llevar más tiempo corriendo que otro y habrá ganado más cosas, pero en la pista nadie está por encima de nadie. Lo que sí me he planteado es qué habría pasado en Valencia si todos hubiéramos corrido de negro sin que nadie supiera quién era quién. A ver qué habría pensado la gente. Está claro que hay corredores que tienen más poder mediático que otros. Y cuidado, se la han ganado. Pero una cosa es eso y otra utilizarla en contra de alguien. Siempre que me he subido a la moto he ido a mi bola, haciendo lo que consideraba oportuno y, sobre todo, dando el 100%. En la pista no me dejo influenciar por nadie”.

¿Cuál fue su reacción al subirse a la moto en Sepang, en los primeros ensayos del año?

“A pesar de ser mi cuarto año en MotoGP, siempre te pones nervioso. Además, la última vez había sido en Jerez, y no me fui de allí con muy buen sabor de boca porque nos costó mucho, tuvimos muchos problemas”.

En Malasia ya dijo que la moto no era lo que esperaba. ¿Llegó a pensar que un año después la historia se repetía?

“Precisamente en Sepang, esta vez fuimos mucho peor que el invierno pasado. Entonces terminamos delante. En cambio, este año ya me di cuenta de que la pretemporada se nos haría corta porque teníamos muchas cosas que probar y había muchos puntos que se nos escapaban, sobre todo en cuestiones de electrónica. Al no irnos bien la electrónica, eso provocaba que la adaptación a los nuevos neumáticos fuera más lenta porque yo no podía ir al límite”.

¿En qué ha mejorado la moto desde entonces?

“Sobre todo en electrónica, aunque el último día en Qatar dimos un salto hacia delante muy importante. Allí salvamos el invierno gracias al trabajo de todos, de Honda y de mi equipo. Nos la jugamos y salió bien”.

¿Y qué hicieron?

“Cambios radicales, básicamente de puesta a punto. Me caí y me pasé más de una hora en el box. Quería algo completamente distinto”.

¿Y cómo llevan la electrónica común?

“Hemos mejorado mucho porque en Sepang no teníamos una base en la que comenzar a trabajar. Estas motos permiten configurar la centralita por parámetros curva a curva. Es decir, el freno motor, la salida de curva y demás. Y no estaba calibrada, o sea que era imprevisible. En Phillip Island mejoramos mucho después sentarnos y analizarlo todo”.

¿En algún momento advirtió a Honda de que las cosas no iban bien?

“En mi lado del box tenemos por costumbre reunirnos al final de cada test y hacer una valoración general, y tras el primer entrenamiento les transmití todos los problemas que había tenido. De todas formas, sé que Honda quiere ganar y está haciendo todo lo que puede, sino no estarían aquí. Se les tiene que exigir, pero lo mismo que ellos me exigen a mí y yo a mi equipo”.

Ha llegado a decir que este año, habrá carreras en las que probablemente sí que atacará, pero otras en las que no. ¿Eso hará que veamos un Márquez distinto al de siempre?

“El año pasado los ceros me penalizaron mucho, especialmente los del principio. No acababa de estar cómodo y en algunos casos no supe ser conservador y acumular puntos. Pero al final, uno arriesga. Después fui más regular pero también tuve algún fallo. En esta pretemporada los escenarios han cambiado mucho. En Sepang, si se hubiera disputado una carrera Jorge me habría sacado 15 segundos porque allí fue inalcanzable. Pero luego, en Phillip Island, ocurrió al revés: le costó a él y se cayó dos veces. Esa variedad será la que creo que veremos hasta que todo se estabilice un poco”.

¿Dónde cree que se equivocó?

“Sobre todo durante la primera parte del calendario, por ejemplo en Mugello o Montmeló. Allí no estaba preparado para atacar, pero se hace difícil no hacerlo después de haber ganado dos mundiales seguidos. En 2014 hice un campeonato increíble, y llega 2015 y piensas: ¿Por qué no voy a poder ganar? ¿Por qué me cuesta tanto? Eso no me entraba en la cabeza y me hizo asumir más riesgos de los que debía. No salió bien. Luego fui más regular pero a la vez debía arriesgar si quería tener opciones de pelear por el título. En Silverstone, por ejemplo, era consciente de que no podía terminar el cuarto o el quinto, que era un poco la posición lógica en la que debería haber acabado”.

¿Cree que acabará agradeciendo que le sucediera todo aquello?

“Seguramente aprendí más en 2015 que en mi debut en MotoGP. Está claro que en 2013 aprendí muchas cosas, pero fue todo de cara y, además, no tenía presión. En cambio, en este último tuve que enfrentarme a ella, una presión que cuando ganas no sientes. Si cometes un error no pasa nada, pero si es uno, luego otro y luego otro, la gente empieza a preguntarse cosas. Yo estoy convencido de que haber pasado por eso en mi formación me ayudará mucho”.

¿En algún momento llegó a verse invencible?

“Cuando llevas unos años muy buenos tu autoconfianza crece e intentas cosas que en otra dinámica no te plantearías. En ese estado ganar es lo único que se te pasa por la cabeza. Pero yo intento fijarme mucho en otros deportistas, como por ejemplo Valentino en las motos o Messi en el fútbol. Todos han tenido bajones y siguen siendo la misma persona. Sabía que en eso no sería distinto, estaba convencido de que algún año me iba a costar mucho más, y así fue”.

A partir de su discurso y del de Pedrosa, uno puede pensar que Honda les escucha pero que luego hace lo que considera oportuno. ¿Es correcta esa percepción?

“La verdad es que Honda está rectificando y este año han hecho un gran esfuerzo para preparar un motor distinto, pero todos, los ingenieros y nosotros, esperábamos que tuviera un efecto mucho mayor en la pista. Hay cosas a mejorar y este deporte tiene esto, que no dependes únicamente de ti. Aquí, por muy bueno que seas, si no tienes la moto y el equipo no ganarás nunca. En 2013 había carreras en las que Honda tenía incluso una mejor base que Yamaha. Luego ellos se pusieron las pilas y, aunque en 2014 me sentí muy cómodo, en la segunda mitad del curso la Yamaha ya era mejor”.

Hay muchos pilotos en la historia de Honda que sostienen que es una marca que valora más al prototipo que a quien lo conduce. ¿Eso es así?

“En los últimos años esto ha cambiado. Yo también había oído eso, pero a mi me escuchan y lo intentan, aunque luego puede salir bien o mal. De 2014 a 2015, por ejemplo, veníamos de una racha muy buena y ellos seguían trabajando en una línea. Pues con esa inercia, por más que el piloto les avise, es muy difícil que de repente su perspectiva cambie. Entonces, el año pasado nos encontramos con una moto muy complicada para el piloto pero que en algunos circuitos seguía siendo la mejor de todas. Éste, con el cambio de propulsor intentaron corregir eso, pero el efecto no ha sido tan importante como esperábamos”.

¿Y qué pasará ahora en ese sentido?

“Es difícil porque propulsor se precinta, de modo que habrá que trabajar en otros aspectos. Desde el tubo de escape a la electrónica y demás. Obviamente, el cambio que tiene más incidencia te lo puede aportar la pieza grande, que a estas alturas ya no se puede tocar. De todas formas, si lo ajustamos todo bien, es una moto para ganar aunque no siempre, eso se lo dejamos a Mercedes y a la F-1. En MotoGP hay circuitos que son más de una marca que de otra, así que nos tocará aprender dónde sufrir y dónde atacar”.

Su contrato, el de Pedrosa, el de Rossi y el Lorenzo expiran a final de año. ¿Qué tiene que ofrecerle una marca para tentar a Marc Márquez?

“Ambición y caminar juntos hacia un objetivo. Yo estoy aquí para ganar títulos, no por dinero”.

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